Ahi esta. Tendido en la cama
Desnudo y medio tapado por las sabanas. Mostrando la tersa piel de sus nalgas firmes, que tantas veces he querido llevarme entre los dientes.
Me pone como loca
Tengo que controlarme porque a cada minuto te estaria diciendo que te quiero. Que con el tacto de tus manos me arrastro como una perra.
Donde tu me digas
Tengo que tranquilizarme.
La gente podria decir que se me esta yendo la pinza. Y aunque a veces pienso que todo me da igual, la sombra del pudor me agarra por el cuello de vez en cuando. Aunque no siempre. Ante el mundo siempre me ha gustado sentirme politicamente incorrecta. A mis antecedentes penales me remito. Sin mencionar los delitos contra la salud publica, he de decir que tengo un amplio historial en lo que a escandalos publicos se refiere. La gente se harta de ver porno en su casa, pero luego se llevan las manos a la cabeza cuando te ven comiendole la polla a un tio en medio de la calle.
Y yo… ¿Que quieres que te diga?. No lo entiendo. Porque una podra ser politoxicomana y exhibicionista, pero no soy ninguna descentrada.
Descentrada.
La de veces que se le ha llenado la boca a mi santa madre con esa palabra. A mi es que me suena fatal. Eso sin contar, que creo que no va para nada conmigo. Cuando una persona desde niña, como es mi caso, tiene las cosas claras de lo que quiere hacer con su vida. Eso es ser de todo menos una descentrada. Aunque muchas veces haya tenido que hacer lo que al resto del mundo le ha salido de la punta de la polla. Y siempre sin decir esta boca es mia.
El tiempo que pase en el colegio de monjas, fue lo mejor y lo peor que me ha pasado en la vida. Mi madre encabezonada en que era lo mejor para mi. Y mi pobre padre, ateo de toda la vida, discutiendo con ella. Sabiendo que en el fondo se iba a salir con la suya. Yo por aquel entonces ya tenia bien definida mi personalidad y sabia que si me negaba a ir, le daria una razon para que me hiciera la vida imposible. Y yo no habia nacido para ponerle las cosas faciles a nadie. Y menos a ella.
Total que acabe enclaustrada en aquel colegio de paredes frias y mujeres con el alma hipotecada. ¡Las pobres! Ardiendo debian tener la pepita del coño debajo de esos habitos enfangados por la voluntad divina. Recuerdo a Sor Paquita. Mi profesora de Matematicas. Siempre tuve la sensacion de que me estaba enamorando de ella. Con esto no quiero decir que sea bollera. Pero que tire la primera piedra la mujer que no se haya sentido alguna vez atraida por otra mujer. Sor Paquita. Con doce años y la primera vez que moje las bragas fue por ella. Me la imaginaba sola en su cuarto tocandose. Haciendose un dedo, vamos. Con el silicio apretandole las pantorrilas. Provocada de placer y dolor. Mira lubrico toda. ¡Que recuerdos!
La verdad es que no se porque te estoy contando esto. Sera que me he puesto nostalgica. Nunca falla. Un gin tonic y un par de porros y me pongo a rebobinar.
Me gusta mirarte desnudo. Desmadejado entre las sabanas y ajeno a todo. Ajeno a mis palabras que mas que para ti, creo que van para mi misma. Porque el mejor psicoanalisis que puede hacerse una mujer, es el que se hace a si misma.
Cuando cumpli los diecisiete y mi madre se entero del tipo de vida que llevaba, me llevo al psicologo. Y no me negue. Siempre he sacado provecho de todo. Hasta de lo que me amargaba la existencia. Te confieso que ir al psicologo me daba mas miedo que las monjas. Pero hice un gran descubrimiento en mi primera visita. Era un hombre alto, de pelo negro y tez morena. Con aquel pelo oscuro sobresaliendo por encima del cuello de su camisa de cuadros desabrochada. Siempre he sido una gran admiradora del vello corporal. No hay nada que me ponga mas cachonda que un tio con una buena mata de pelo en el pecho. Cuanto mas mejor. Eso a los maricones les encanta. Yo siempre he estado bien rodeada de maricones. Mi madre se ponia mala. Pero no me he rodeado de maricones de andar por casa. Yo me he juntado con grandes maricones. Tios que vivian para el placer y para si mismos. Embutidos en trajes de ego que los hacian inalcanzables a mis ojos. Reinonas de culo perfecto y pecho depilado. Siempre he pensado que el maricon perfecto es el que todas las mujeres desean, pero que ninguna podra alcanzar. A ese tipo de maricas son a los que nunca les faltara una buena polla que llevarse a la boca. Y eso te lo digo porque lo tengo mas que comprobado.
Me vas a perdonar pero te voy a hurgar en los bolsillos. Tu eres de llevar siempre tu buena dosis de lisergia y yo estoy ahora en una etapa de entrega total al mundo estupefaciente. Menos pincharme yo creo que me he metido de todo. Aunque me pierde la cocaina. Me deshinibe. Los porros tambien pero luego, hijo mio, me da por comer. Y con mis años y la figura rubenesca que se me esta poniendo tengo que empezar a controlar el dopaje. Pero con la coca es distinto. Me he pasado noches enteras de sexo y farlopa. O metiendome rayas mientras escuchaba a la Piquer. La copla entra muy bien con medio gramo en la nariz. No te lo puedes imaginar. Es como follar escuchando boleros. Ya estoy lubricando otra vez, solo de pensarlo. Admiro a la gente que se droga con sentido. Dios me libre de tener algo en contra de los yonkis. Bueno en contra del chandal te podria hacer una tesis doctoral. Pero ya te digo que en contra de los yonkis, pobrecitos, no tengo nada que decir. Ademas que yo tambien he sido siempre un poco yonki. Pero como te decia. Me encanta la gente que se pone hasta el culo por una razon concreta. Que el arte en general tiene una deuda enorme con las drogas es un hecho comprobado. Y no te estoy hablando de las drogas de diseño. En el tema del ponerme siempre he sido muy tradicional. Un porro bien liado. Una buena raya encima del espejito. No como ahora las poligoneras que se preparan la raya encima de la cisterna del bater. Eso es un sacrilegio. Si hiciera una lista con las cosas que me hacen feliz en segundo lugar, sin ningun genero de dudas, estarian las drogas. Lo primero evidentemente serian los hombres. Y ya las dos cosas juntas no te quiero decir nada.
Como me pones de burra.
Empitonada perdida voy cada vez que me encuentro conmigo.
Aunque al final hagas como todos y me conviertas la vida en una cancion de Camilo Sesto.
Pero despues de mucho trastear me he dado cuenta, que hay que disfrutar mientras dure dura. Soy una kamikaze de las relaciones personales. Una suicida. Me tiro de cabeza, muchacho. ¡Que barbaridad! Todo lo contrario de mi madre. Que mala leche tiene la jodia. Y mira que siempre lo ha tenido todo, pero ella nada. alberga en si el nazismo de la mujer insatisfecha. Ni come ni deja comer. Asi le paso. Que mi padre acabo hasta los huevos de ella y se marcho con la primera pilingui que se le puso a tiro. Yo nunca le juzgue, aunque de alguna manera hizo de mi, ya de por si, desastrosa existencia adolescente, algo un poquito mas jodido. Mi madre derramo su furia sobre mi y yo me di al alcohol. Siempre he tenido tanta tendencia al vicio. A la autodestruccion. Por eso me llevo al psicologo. Ella que era la razon de mis taras emocionales, me llevaba al psicologo para saber lo que me pasaba. Solo tendria que haberme preguntado.
Pero ella nada.
Ella siempre necesitaba una segunda opinion. Sobra decir que el psicologo y yo terminamos haciendo terapia de divan de una manera muy diferente a la esperada. Aquellas manos de albañil de dedos gordos y firmes que tenia el buen doctor. Madre que dedos me hizo. Ademas que le gustaba que le comieran el culo. Lo cual al principio me desconcerto un poco. Pero siempre he dicho que el sexo no esta hecho para los escrupulosos. Cuando te metes en la cama con un tio es con todas las consecuencias. Y yo aprendi a perder los escrupulos. ¿Has hecho alguna vez la lluvia dorada?. Es como ducharse con agua calentita. Se me pone la carne de gallina, fijate. La coprofagia nunca ha sido lo mio. Pero una meada bien echada. Eso le vuelve loco a cualquiera.
Y el bestialismo
Que te la metan por el eurotunel mientras te agarran del pelo y tienes los pezones como una cuerda de tender, cuajaditos de pinzas. Eso es maravilloso. A mi que no me jodan. Que luego tambien soy de cenita romantica con velas y eso. Pero que luego haya cama. No concibo una cita sin cama despues.
Asi soy yo. Por cierto, una putada que no te quedara nada. Y con la tonteria se me esta haciendo de dia. No quiero despertarte. Me gustaria tumbarme ahi contigo y poder acariciarte. Pero lo mismo te despiertas. Casi mejor me quedo aqui mirandote. Lo a gusto que me ha quedado con la parrafada que te he soltado. No esta mal de vez en cuando soltar toda la mierda que una lleva dentro. Quizas me he pasado. Pero no me ha escuchado nadie. Ni siquiera tu. Pero te vuelvo a repetir que me da lo mismo.